El 28 de enero de 2008 entró en funcionamiento la llamada Zona Única de Pagos en Euros y a su puesta en vigor siguió una acogida lenta pero constante que debe desembocar en la liberación del comercio en la Unión Europea.

Sin embargo, para los bancos el tránsito no ha sido tan armonioso, sobre todo al considerar que en la última década se han sucedido constantes cambios legislativos, ante lo cual, muchas instituciones bancarias han optado por alcanzar los mínimos de conformidad.
Para acceder al documento completo en castellano descargue el archivo adjunto